sábado 19 de mayo de 2012
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El complejo de orugas cortadoras está compuesto por un grupo de especies:




Las especies de mayor abundancia son la oruga áspera y la parda, que tienen una generación por año. Son de hábitos nocturnos y ambas especies están en estado adulto durante el otoño.

Tienen un importante potencial reproductivo, pudiendo oviponer entre 1.300 a 2.000 huevos.

Normalmente luego de los 20 a 30 días de la ovipocisión, nacen las larvas que desarrollan lentamente durante el invierno. Hacia fines de invierno, alcanzan su máximo desarrollo y provocan grandes daños desde agosto hasta noviembre.


Un daño que a la larga, le duele más a usted
que a sus cultivos


El daño lo provocan las larvas que también tienen hábitos nocturnos y se caracterizan por su voracidad y la rapidez con que se alimentan.

El mayor nivel de daño lo provocan en maíz y girasol y en ataques severos también afectan a la soja, principalmente en las siembras más tempranas.

Los umbrales de daño de esta plaga son muy bajos, es decir, baja densidad de la plaga es suficiente para provocar grandes daños, sobre todo en maíz.

1) En presiembra: 2.000 a 3.000 larvas/ha.
2) Post-emergencia:



Una plaga de difícil control


Las orugas cortadoras son plagas de difícil control, debido a la baja exposición que presentan al contacto directo de la gota del insecticida. Las cortadoras, normalmente, se refugian debajo del rastrojo y en labranza convencional, buscan los lugares de mayor humedad para protegerse.

Ciclo de vida de las cortadoras
un ciclo que quedará en el recuerdo